Te das cuenta de que esa es ahora tu vida.


Y te ves contando cada caloría, cada gramo que subes y cada lagrima que derramas por ello. Tu, una niña que siempre ha sido feliz, que siempre ha soñado con comerse el mundo, con cumplir sueños imposibles que ahora lo parecen incluso mas, pero que no has conseguido quitarte de la cabeza. Y en ese momento intentas recordar como comenzó todo, como entraste en este mundo sin salida, en que momento se paso por tu mente que esto era una buena idea, un breve viaje a la perfección del cual no quedaría rastro una vez lograda la meta. Ya dejas de mentirte a ti misma, dejas de decirte que ya se pasara esta etapa, porque al fin y al cabo, te das cuenta de que esta es ahora tu vida

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Que acabe ya todo esto.

Sueños. Demasiados sueños, demasiadas metas y poco tiempo, pocas esperanzas. Y esas ganas de vivir han partido, se han ido y me han dejado aquí, sola, rota y vacía por dentro. ¿Donde quedaron esos momentos de felicidad?¿Esas promesas de "todo saldrá bien"? ¿Y otras tantas de "esto es solo por un tiempo"?. Todo ha sido una mentira, un engaño de mi mente, una broma pesada, un chiste de mal gusto. Lo odio. Odio todo, las promesas que nunca se cumplen, sentimientos fingidos y besos sin sentido, dados para su función: hacer daño. Estoy cansada de que la vida pase por delante y no quiera tocarme, pero no soy lo suficientemente valiente para acercarme a ella. Me odio. Que acabe ya todo esto.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Realmente, jamás se supera. Se aprende a vivir con ello.


Levantarse todas las mañanas y fingir felicidad, fingir ser alguien que no ese realmente. Sentarte en la mesa de la cocina a "desayunar" obligada por tus padres los cuales quieren creer que hay una cura para todo aquello que no saben realmente de que se trata, y pasar todo el día escuchando por parte de tu hermano lo gorda que eres, lo poco que vales y lo mucho que decepcionas, aunque debes seguir llevando esa máscara con una sonrisa  que a la larga ya no engaña a nadie. Y al final, esos insultos se convierten en voces dentro de tu cabeza, que no se cansan de hacerte daño, que poco a poco te consumen por dentro y por fuera, quitándote las ganas de vivir, las esperanzas de volver a ser feliz, de volver al pasado y salir de todo aquello cuando todavía no estaba todo perdido.  Pasado un tiempo, te das cuenta de que aquellas voces no se van, no cesan por mucho que lo intentes. Supongo que en algún momento,  comprendes que esa vida, esa enfermedad, realmente jamás se supera. Se aprende a vivir con ello.








Todavía lo recuerdo.

Todavía recuerdo ese ultimo verano que pase siendo yo misma. Recuerdo como corría a lo largo de toda la orilla de la playa con millones de ojos puestos en mi, de lo cuales yo no era consciente, aunque, quizás si, pero, me importaba tan poco, yo lo único que quería era jugar con la olas del mar, sentir como los granos de arena me hacían cosquillas en los pies, y como el sol le daba color a mi piel sin esfuerzo alguno. Esos meses que pasaba feliz sin preocuparme por mi cuerpo, mi ultimo recuerdo intacto por la anorexia o la bulimia. Como es de esperar, y ya que estoy aquí escribiendo sobre estos temas, todo eso acabo hace ya demasiado tiempo, cuando todavía me consideraba una niña. Hacia un par de meses que había cumplido los 13 años, cuando, en un viaje con mi familia, se desmorono todo, con esa palabra que nos destruye a todas. Ahora, sentada detrás de esta pantalla, me doy cuenta de que, si no me hubieran dicho esa palabra, quizás nunca me hubiera dado cuenta de que estaba gorda, quizás nunca me habría fijado en mi cuerpo, y no hubiera acabado aquí, pensando en la mejor manera de destruirme a mi misma. Se que esto es duro para todas, pero, cuando esa persona que te puso los pies en la tierra de esa forma,, la persona con la que te avergüenzas cuando comes delante suya, es tu hermano, bueno, supongo que hace las cosas algo mas difícil. Verle todos los días la cara, sabiendo lo que te ha hecho, lo que te sigue haciendo y que ni siquiera se de cuenta de lo que realmente eres, de lo que escondes, se ve ligeramente mas insoportable, aunque puede que me equivoque. A pesar de todo, a pesar de que seguramente sea el responsable de no tener una vida normal, lo quiero, lo quiero muchísimo, y de verdad quiero que tenga esa vida que yo nunca podré disfrutar.

"El mundo se ríe de mí"


“El mundo se ríe de mi”. Esa fue la conclusión a la que llegue hace poco más de una semana.
Fue en uno de esos días, en los que ves todo gris a tu alrededor, que solo recuerdos inundan tu mente y no consigues ver mas allá del pasado. Esos en los que no es que no sabes que te deparara el futuro, sino que sabes que no existe un futuro para ti. Bien, pues era ese tipo de días deprimentes, cuando escuchaba a todo el mundo hablar del nuevo curso, de nuevos retos y nuevas esperanzas, y yo, en un rincón de la habitación, escuchando con la boca cerrada, una chica con PANICO al futuro, tan invisible como los míticos fantasmas y con los escasos sueños que algún día tuve, completamente olvidados por el simple hecho de no saber como llevarlos hacia delante, hacia la luz.  Bueno, pues, después de esta semana comiéndome el coco, todavía con las ideas algo empañadas por la desconfianza en mi misma, he decidido hacer realidad mis sueños, pero ¿Cuáles son realmente?, ni siquiera encajan entre si , es decir, tengo sueños completamente opuestos a otros, así que ¿cómo cumplirlos? Personalmente, soy de esas personas que dejan las cosas para el ultimo momento, de esas que tiene las palabras “ya se vera con el tiempo” siempre en la boca, pero, con nuevos sueños y expectativas, he decidido cambiar totalmente mi mentalidad. ¿Lo conseguiré?, ¿Seré capaz de luchar para cumplirlos? ¿Será verdad de que mi futuro esta en mis propias manos, y que soy yo la que decide? Realmente, no tengo la mas remota idea, así que solo me queda decir que ya se vera con el tiempo, ehh..., quiero decir, verdaderamente, eso espero.